martes, 14 de mayo de 2013

Nuevamente sobre el MRI

En estos momentos en el MCI nuevamente se pone sobre la mesa la valoracion del MRI para los comunistas del mundo, en tal sentido desempolvamos estos documentos de discusion, importantes para entender los avances y problemas del MRI y que legado deja a los revolucionarios.


 Resolución sobre el Movimiento Revolucionario Internacionalista MRI


La traición a la revolución de Nueva Democracia en Nepal, por parte de la dirección de un partido perteneciente al Movimiento Revolucionario Internacionalista MRI, ha puesto de presente que este movimiento ya no juega más el papel de centro de dirección del Movimiento Comunista Internacional y no puede seguir siendo considerado como embrión de la Internacional Comunista de Nuevo Tipo.
El MRI fue el centro del Movimiento Comunista Internacional y jugó un importante papel para contrarrestar su crisis. Durante 2 décadas levantó las banderas del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, inspiró la actividad de los comunistas y ayudó a la formación de partidos revolucionarios.
Sus aciertos y méritos se pueden resumir así: la línea general expresada en la declaración de fundación en 1984 y en la declaración de 1993, los esfuerzos por el rescate de la conmemoración del 1° de Mayo, la lucha contra el oportunismo de K. Venu y contra la Línea Oportunista de Derecha en el Perú y en Filipinas, la revista Un Mundo Que Ganar y el Servicio Noticioso.
Pero también hay que señalar los errores que, no tratados con un método correcto, llevaron a su bancarrota ideológica y política: desde el inicio mismo quedaron sin resolver asuntos vitales de la línea general. El balance de la experiencia histórica del socialismo y la dictadura del proletariado y la III Internacional, el desarrollo del capitalismo en los países oprimidos y los necesarios cambios en el programa revolucionario en tales países.
Aunque era claro que una de las tareas que debía desarrollar el MRI era resolver los puntos en los cuales había indefinición o eran motivo de lucha entre una línea proletaria y una línea oportunista para llegar a una línea general correcta para el Movimiento Comunista Internacional, esto no se cumplió. En ello tuvo que ver la adopción de un método incorrecto de lucha ideológica: la discusión secreta de las divergencias. Esta fue una concesión al oportunismo que pudo así desarrollar e imponer su línea burguesa.
No resueltos estos problemas vitales del Movimiento Comunista Internacional, diversas tendencias oportunistas fueron tomando cuerpo en los partidos miembros del MRI y llevaron a su bancarrota: el culto a la personalidad de algunos jefes de partido (el “presidente Gonzalo”, el “camarada Avakian”, el “camarada Prachanda”...), y sus particulares “pensamientos”, “cosmovisiones”  y “caminos”, que no son otra cosa que variantes del oportunismo clásico y vulgares tergiversaciones del marxismo revolucionario.
De tal manera que cuando todas estas manifestaciones se concentraron en el prachandismo, que llevó a la derrota de la revolución de Nueva Democracia en Nepal, el MRI estaba maniatado para rechazar el oportunismo, con su silencio consintió la traición, renegó de su propia declaración del 84 y se imposibilitó para seguir jugando el papel de centro de los comunistas del mundo.
Así las cosas, la VII Asamblea (extraordinaria) de la Unión Obrera Comunista (MLM), DECIDE:
  1. Quitar todo respaldo (político, propagandístico y económico) al Movimiento Revolucionario Internacionalista MRI y seguir luchando por la Internacional, unida a las verdaderas fuerzas marxistas leninistas maoístas.
  2. Desconocer la deuda acumulada con el MRI, por concepto del apoyo económico internacionalista que ordenan los Estatutos. Mantener este deber estatutario, destinando el apoyo recaudado a partir de esta Asamblea a las tareas de construcción de la Internacional, y explicando a la clase obrera públicamente en qué actividades se gastó el dinero de la deuda no pagada al MRI.
  3. Al constatar la bancarrota ideológica y política del MRI, hacer un llamado a todos los comunistas revolucionarios del mundo, adeptos al marxismo leninismo maoísmo, a continuar la lucha por la constitución de la Internacional Comunista de Nuevo Tipo, como instrumento principal de la Revolución Proletaria Mundial.
VII Asamblea (extraordinaria)
Unión Obrera Comunista (MLM)
Colombia, junio de 2007

Resolución Sobre el Prachandismo

La Unión Obrera Comunista (MLM) ha analizado y discutido detenidamente los postulados básicos de lo que se conoce en el Movimiento Comunista Internacional como “Camino Prachanda”. Elementos correctamente analizados en el documento “Confrontar el Prachandismo es una condición obligada para avanzar en la Construcción de la Internacional”. Luego de haber realizado su estudio en toda la organización, la VII Asamblea (extraordinaria), declara que:
  1. Se ratifican las decisiones, declaraciones y denuncias hechas por el Comité de Dirección y el Comité Ejecutivo, con respecto al prachandismo.
  2. El prachandismo ha logrado condensar en una misma teoría lo más destacado y representativo del oportunismo en la actualidad, característica que lo ubica como enemigo principal para la unidad del Movimiento Comunista Internacional y de hecho es el mayor obstáculo para la construcción de la Internacional Comunista de Nuevo Tipo.
  3. En lo ideológico, el prachandismo es una claudicación ante la socialdemocracia y el revisionismo bajo una forma burguesa; y un levantamiento sumiso contra la ciencia del proletariado, en este caso encubierto ante las masas con ropaje maoísta.
  4. En política, el prachandismo es la renuncia a la revolución y su reemplazo por la colaboración de clases. Rebaja el programa y la táctica a la simple resistencia y conciliación con el imperialismo, en este caso con el europeo. A cambio de la revolución violenta de las masas, la destrucción del Estado reaccionario y la instauración de la Dictadura del Proletariado, levanta la bandera de la democracia burguesa y la lucha pluripartidista.
  5. El prachandismo ha limado el filo revolucionario del MRI convirtiéndolo en un simple movimiento de resistencia antiimperialista, que oculta la explotación capitalista y la lucha interimperialista, con lo cual se abandona la lucha por la construcción de la Internacional Comunista, la lucha por la Revolución Proletaria Mundial; en últimas, para perdonarle la vida al capitalismo imperialista.
  6. En lo organizativo, el prachandismo es un golpe al Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI), quien para mantener la forma organizativa, permitió que se impusiera el método de silenciar la lucha de líneas a cambio de mantener la unidad, en este caso con el oportunismo prachandista. El silencio del MRI ante la abierta traición a la Guerra Popular en Nepal por parte de los prachandistas, selló su sentencia de muerte y su bancarrota.
  7. Con el surgimiento, desarrollo y concreción política del prachandismo, se ha dado inicio a un nuevo período en la construcción de la Internacional; período que comenzó con la entrada en bancarrota del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI), que tendrá como característica esencial la más enconada lucha del marxismo auténtico contra el oportunismo, y que debe conducir a un nuevo reagrupamiento, sobre la base de la derrota del prachandismo y el desarrollo de la Línea General para Unidad del Movimiento Comunista Internacional.
VII Asamblea (extraordinaria)
Unión Obrera Comunista (MLM)
Colombia, junio de 2007

viernes, 10 de mayo de 2013

A PROPOSITO DEL 1 DE MAYO



Luchar por la unidad de los mlms  de colombia en un solo partido es el deber de todo revolucionario consciente.
Desde Polemica Internacional MLM auguramos los mejores deseos por que la unidad de los comunistas revolucionarios se cristalice en un fuerte partido de vanguardia que dirija las luchas del pueblo y se funda con ellas en el trabajo mancomundado por construir una nueva sociedad.

Pronunciamiento de la Organizacion Maoista de Colombia por la Reconstitucion del Partido Comunista de Colombia.


1 mayo 2013

¡Proletarios y pueblos del mundo uníos!


LOS DIÁLOGOS DE PAZ son parte del camino burocrático 
del Estado. Reconstituir el Partido Comunista de 
Colombia y preparar la Guerra Popular es el camino 
democrático del pueblo 

Se grita a los cuatro vientos: por fin en Colombia “habrá paz”, llegó la hora del “desarrollo rural”, de darle “fin al derramamiento de sangre”, habrá “mejor vida para los colombianos”; una mentira tras otra repetidas tanto por las FARC y sus seguidores, como por el gobierno actual! Unos y otros plantean en esencia mantenerse alineados en esta “democracia” de grandes burgueses y terratenientes, sin transformar los cimientos que generan la opresión y explotación del pueblo colombiano. 

Esos “diálogos de paz”, como la propuesta de “Asamblea Constituyente”, ya fueron vividos por el pueblo en los años 90 sin cambios reales para las masas populares, ya que sirven a diferentes intereses menos a los de la gran mayoría del pueblo colombiano. Al gobierno le conviene tener un campo libre de guerra para permitir que los megaproyectos (mineros, energéticos, agroindustriales, etc.), continúen penetrando, saqueando y explotando la población y los recursos naturales de manera mas fácil y segura para sus intereses y los del imperialismo. 

Además “le queda muy bien” pintarse de democrático al sentarse a conversar con la oposición armada más fuerte en las ultimas décadas y aprovechar la situación para obtener una amnistía general para sus genocidas fuerzas armadas, causantes de miles de muertes a masas populares. 
Por eso, desde sus inicios, el gobierno como títere del imperialismo yanqui, ha acatado su mandato de impulsar las negociaciones con las “molestas” guerrillas, que dificultan el libre desarrollo de sus planes. 


Pero la guerrilla no se queda atrás. El mayor alcance de sus propuestas es garantizar su plena inclusión en este podrido Estado, que desde sus cimientos sirve y es controlado por las clases dominantes. Lo que están concertando en La Habana es ganar una que otra prebenda y cargo burocrático, no la transformación sustancial de las condiciones de vida de las masas en el país. Su oportunista concepción del Estado, los lleva a seguir como ejemplo el modelo reformista y asistencialista de Chávez, a defender los intereses de la gran burguesía burocrática; en ningún 
momento buscan destruir este Estado burocrático-terrateniente ni construir un estado de obreros y campesinos. A lo sumo plantean un cambio en la forma de explotación y opresión de las masas, un cambio de régimen, de modelo, ¡como si bajo el Capitalismo de Estado las condiciones de las masas cambiaran radicalmente y como consecuencia, el blanco de la revolución fuera el Neoliberalismo! Su lucha no es contra la semifeudalidad, la semicolonialidad y el capitalismo burocrático. 
Su interés es claro: que sea el gran capital monopolista estatal el que dirija la economía, entrando ellos a hacer parte del Estado para poder usufructuarlo. 

Cuando las FARC han tenido la posibilidad de transformar las relaciones sociales y de producción, y de generar nueva cultura, no lo han hecho. En lugar de formar bases de apoyo donde se construyera nuevo poder y en donde las masas tomaran en sus manos las riendas de la nueva sociedad, han aplicado políticas como el cobro de impuestos a terratenientes, narcos y multinacionales, que en nada sirven a resolver los problemas sociales y ambientales que éstas generan. Tampoco han promovido en hechos la producción nacional en detrimento de la ganancia imperialista, mucho menos han mejorado la educación y la salud en las bastas zonas bajo su control militar; lo común es la proliferación en muchas de ellas de el narcotráfico, los secuestros o el cobro de tributos a mineros, lo que evidencia su degeneramiento político y su incapacidad de apoyarse en sus propios esfuerzos y en las masas. Si en amplios territorios que dominaron con las armas no llevaron adelante una transformación social, mucho menos podemos esperar que en su participación legal electorera vayan a hacerlo. No olvidemos la historia: hasta la más “limpia” de las elecciones, es sólo un instrumento de las clases dominantes para hacer pasar su dictadura como democracia. 

Su planteamiento de desarrollo rural no elimina el latifundio, ni el poder gamonal. 
Las zonas de reserva campesina que proponen no modifican la distribución de la tierra, ni las relaciones de servidumbre, a lo más garantizan algunos derechos al campesinado, gestión de proyectos, organizándolo en torno a políticas del Estado y aplacando su lucha por la tierra. Tampoco son antiimperialistas, son a lo sumo anti-yanquis, y en la misma linea de los gobiernos oportunistas de Cuba, Venezuela, Ecuador y otros, terminarán sirviendo a una u otra potencia imperialista. 
Igual que en estos países, lo que buscan es reformar la democracia burguesa, para poder participar con mayores dádivas en la farsa electoral. Revisan permanentemente los principios del marxismo, mientras se jactan de ser los representantes del pueblo, y carecen de un análisis de clases que les permita identificar con claridad amigos y enemigos. Sus aspiraciones no son las de las grandes mayorías. Se limitan a reformas, en sus propias palabras: “de lo que se trata es de ser serios, de proponer cosas sensatas, de ser pragmáticos y aspirar tan solo a lo que la 
oligarquía está dispuesta a conceder” (FARC-EP, comunicado del Secretariado del Estado Central, 22 de Sept. de 2012). 

Esta “paz” responde al camino burocrático de la reacción, el imperialismo y el revisionismo, que sirve para reestructurar el Estado y para desviar al pueblo del camino de la Guerra Popular. Mientras tanto la recesión, el aumento del despojo, de la concentración de riquezas, ha llevado a mayores protestas dentro y fuera del país; basta ver la huelga en el Cerrejón, el paro cafetero, las luchas contra la minería, contra la falta de servicios públicos, entre otras. Hay quienes argumentan que una vez se firmen los acuerdos, se abrirán más los espacios democráticos, pero la historia ha demostrado que este Estado no duda en emplear violencia reaccionaria contra el pueblo si este llega a obstruir el enriquecimiento y poder de las clases dominantes. Para nosotros es claro que debemos promover y dar perspectiva revolucionaria a estas luchas populares para preparar la guerra popular, que hoy se concreta en reconstituir el Partido del proletariado que la dirija. 

Sin solución a los verdaderos problemas de las masas, sin acabar la explotación, sin que el pueblo tenga el PODER, no habrá paz. En Colombia se requiere iniciar y desarrollar una revolución agraria que destruya el latifundio y acabar el saqueo por parte del gran capital. Los Partidos Comunistas en el mundo que desarrollan guerras populares confirman que este es el verdadero camino del pueblo; las masas en India, Perú, Turkia y Filipinas están construyendo nuevas relaciones, nueva cultura; con las armas en la mano han expropiado a los grandes dueños de la tierra, han aumentado la participación de la mujer en medio del proceso de emancipación del conjunto de la sociedad; se sostienen gracias a sus propios esfuerzos y edifican el futuro dando el poder a las masas trabajadoras, sirviendo a la revolución proletaria mundial. 

La Organización Maoísta sabe que ha sido la lucha y no la conciliación la que ha permitido al pueblo mejores condiciones, no han sido de ninguna manera las dádivas de las clases dominantes. Rechazamos que se usen las reivindicaciones de las masas para corporativizarlas con fines electoreros. El pueblo quiere paz, pero la lucha es el único medio para conquistar una vida mejor, como precisamente lo recordamos cada el 1º de mayo. El pueblo va a seguir luchando y, como siempre, a través de esa lucha va a conseguir bienestar, felicidad y una verdadera paz. Sin el Partido Comunista militarizado, en cambio, no se logrará la transformación revolucionaria de la sociedad. Luchemos por reconstituir, sobre la base de las luchas y de la experiencia de nuestro pueblo, el Partido del proletariado que dirija a las masas hacia su liberación. 

Llamamos al pueblo colombiano a impulsar su organización clasista por sus reivindicaciones, 
independientemente del Estado (y de cualquier partido politiquero, incluido el que funden las Farc con otros oportunistas), transformar décadas de infructuosa lucha armada en Guerra Popular, que hemos de iniciar en cuanto se reconstituya el Partido Comunista, y una vez izadas las banderas, jamás deberán ser arriadas hasta la victoria del pueblo. Llamamos a los revolucionarios coherentes -que no han claudicado ante el llamado pacificador del imperialismo y la reacción a desenmascarar a los falsos lideres del pueblo que hoy regatean el mecanismo de inserción dentro de la democracia burgués-terrateniente, a asumir la ideología 
del proletariado: el marxismo. 

El marxismo-leninismo-maoísmo y los aportes de validez universal del presidente Gonzalo iluminan el camino hacia la revolución. Impregnemos de esta teoría revolucionaria cada una de las organizaciones sociales, de las organizaciones gremiales, de las luchas del pueblo. Fundámonos más con las luchas de las masas en las ciudades, pueblos y veredas de nuestro país, así como con los luchadores de otras partes del mundo. Aprendamos de los aciertos y errores de los camaradas en Perú, India, Turquía y Filipinas. Levantemos las banderas de la revolución y pisoteemos las del revisionismo, el imperialismo y la reacción. 

Confiamos en que el pueblo colombiano, templado a través de tantos años de dura lucha, contrapondrá el camino democrático al camino burocrático de la reacción y el revisionismo, y en los años por venir, levantará nuevamente su puño armado para transformar esta sociedad enferma, a través de la Guerra Popular dirigida por su Partido Comunista, que enarbole, defienda, aplique y desarrolle el marxismo -hoy maoísmo- demostrando su vigencia y poder transformador. 

¡Contraponer al camino burocrático de la reacción y el revisionismo que se vale de acuerdos 
de paz, el camino democrático del pueblo con Guerra Popular! 

¡Desarrollar la protesta popular y las organizaciones 
independientes y clasistas del pueblo! 

¡Abajo el viejo estado burocrático-terrateniente al servicio del imperialismo! 

¡Mientras las FARC se terminan de pudrir en las entrañas del viejo Estado, el pueblo colombiano 
continuará en la lucha por reconstituir el partido del proletariado! 

¡Salvo el poder todo es ilusión! 

¡Abajo el revisionismo! ¡Viva el maoísmo! 


¡Proletarios y pueblos del mundo uníos! 

ORGANIZACIÓN MAOÍSTA 

para la reconstitución del Partido Comunista de Colombia(OM rpcc) 

A PROPOSITO DEL 1 DE MAYO


Con motivo del 1 de mayo 2013 nuevamente los comunistas revolucionarios colombianos plantean al pueblo sus ideas y planes para sacar a la sociedad colombiana del mar de contradicciones en el cual esta sumergida, planes e ideas que los revolucionarios conscientes deben valorar para su practica cotiadiana.


Declaración de la Unión Obrera Comunista (Marxista Leninista Maoísta) en el Día Internacional del Proletariado

¡El capitalismo agoniza! ¡No basta resistir!
¡El mundo necesita la Revolución!


Primero de Mayo, día de la clase obrera mundial para pasar revista a sus filas, manifestar en las calles el odio irreconciliable contra la burguesía, y repudiar el sistema mundial de la esclavitud asalariada. Día para reafirmar por la vanguardia consciente del proletariado, la declaración del Manifiesto del Partido Comunista desde 1848: Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar. ¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

La crisis muestra la descomposición del capitalismo y la necesidad de la Revolución

Hoy, ese mundo que ganar, sigue esclavizado por el capitalismo, donde la anarquía en la producción cada vez más social y su antagonismo con la apropiación cada vez más privada, han desatado una poderosa crisis económica cuya devastación se extiende por todos los países, principalmente los imperialistas. Crisis de superproducción relativa, que muestra la caducidad y avanzado estado de descomposición del capitalismo, resaltando como nunca antes, la necesidad del tránsito revolucionario a la nueva sociedad socialista mundial, basada en la cooperación entre los hombres y no en la explotación del hombre por el hombre.

También en Colombia, la crisis afecta los negocios de burgueses, terratenientes e imperialistas, donde el frenesí acaparador y centralizador del capital financiero y los grandes grupos monopolistas, apoyados por el Gobierno y protegidos por las fuerzas militares del Estado, superexplotan la fuerza de trabajo obrera, arruinan a los medianos y pequeños productores, despojan y destierran las comunidades afro-descendientes, indígenas y campesinas, se apropian, destruyen y agotan los recursos naturales.
Las leyes y medidas de choque de los imperialistas y sus socios lacayos en Colombia, son impotentes ante la crisis porque es una ley económica del capitalismo que no depende de la voluntad de los hombres. En todos los países los capitalistas y sus gobiernos pretenden resolver la crisis intensificando la explotación del trabajo, aumentando los impuestos y disminuyendo el gasto social del Estado; pero lo único que consiguen es agravar la crisis social (causa y efecto de la crisis económica), agudizar más las contradicciones de clase, de las cuales brota la fuerza social para derrocar al capitalismo.

No es suficiente la indignación contra la crisis y el capitalismo. No se pueden acabar las crisis sin acabar con el imperialismo. ¡No basta resistir! ¡Se necesita la revolución para vencer y sepultar al imperialismo! La lucha de resistencia es necesaria contra las consecuencias de la crisis sobre las masas trabajadoras, pero no resuelve de fondo el problema. Es indispensable derrocar por la fuerza de las armas el poder político de los capitalistas y el imperialismo, para que la Dictadura del Proletariado, el nuevo poder de los obreros y campesinos armados, proceda a expropiar a todos los explotadores, suprima la propiedad privada de las tierras, fábricas y demás medios de producción, y barra las causas de las crisis económicas, del hambre y del desempleo, males inconcebibles en un mundo, donde la producción social de bienes materiales puede brindar trabajo y comida de sobra a toda la población de la tierra, a condición de que sea el proletariado y los campesinos, quienes gobiernen y administren la sociedad.

La crisis económica saca a flote la fuerza para resolver el problema: el proletariado, cuya contradicción con la burguesía, salta a la vista como contradicción principal en el mundo y decisiva para el tránsito a la nueva sociedad socialista. No por casualidad los revisionistas hoy pretenden negar el papel histórico del proletariado mundial y su existencia como clase social, en el vano anhelo de descabezar la Revolución Proletaria Mundial. He ahí, cómo el oportunismo sirve objetivamente a la reacción y al imperialismo. He ahí cómo la confusión de los marxistas leninistas maoístas, al desconocer, subestimar o ignorar esa contradicción, conlleva a la impotencia política de la revolución, incluida la guerra como continuación de la lucha política por otros medios.

La crisis económica, al atizar la contradicción mundial entre países imperialistas y oprimidos, redoblando el yugo del dominio político y económico semicolonial que sostiene el parasitismo imperialista, fortalece la causa material de las rebeliones, guerras de resistencia y guerras populares contra el imperialismo y los regímenes reaccionarios en los países oprimidos.
La crisis económica, al exacerbar las contradicciones entre los grandes grupos monopolistas, y entre los países imperialistas, agiganta su competencia económica, destroza los velos diplomáticos de su preparación militar para la guerra mundial en el interés privado de la burguesía imperialista, ansiosa de quemar medios de producción e inmolar soldados obreros y campesinos.
Ante semejante peligro, la orientación política revolucionaria para la actuación de los comunistas, es apelar a las masas, principalmente a las del proletariado, construir el Partido en las fábricas, elevar la conciencia, movilizar, organizar y dirigir sus luchas, para transformar la crisis social en crisis revolucionaria, impedir la destrucción de la naturaleza, detener con la revolución el peligro de guerra mundial, o transformarla en guerra civil revolucionaria, en guerra popular contra el imperialismo y todos los reaccionarios.

El Gobierno de Santos es democracia para los ricos y dictadura para los pobres

Los reaccionarios gobernantes hablan de respeto a los “derechos humanos” y “condena” a los crímenes de las bandas paramilitares, al tiempo que asesinan dirigentes sindicales, desplazados y populares; multiplican la desaparición forzada y masacran a gentes humildes en el campo y las comunas; atiborran cárceles y comisarías por el “delito” de pensar y protestar; oprimen sin descanso a mujeres y minorías; cierran revistas, despiden y asesinan periodistas por decir la verdad; protegen con “fuero militar” el terror estatal de las fuerzas represivas dotadas de sofisticadas armas imperialistas, venenosas, eléctricas y ultrasónicas, destinadas a la represión del movimiento de masas, oficializando la brutalidad policial para reprimir violentamente toda protesta social. Con palabras de libertad y democracia, con abrazos de paz, el Gobierno de Santos ha intensificado la explotación y la opresión del pueblo colombiano.
La “Prosperidad para todos” significa proteger los intereses de los explotadores; auxilios y subsidios para los capitalistas y las grandes empresas imperialistas; sueldos y pensiones millonarias para los parásitos politiqueros y los altos funcionarios del Estado; rebaja de salarios y más impuestos para los pobres; exenciones y rebajas para los ricos. La “Vivienda gratis” es pura demagogia de campaña electoral. La “Reforma a la salud” es un embeleco distractor para que los capitalistas sigan amasando capital en el gran negocio de la privatización de la salud. La “Ley de Víctimas y Restitución de Tierras” es un pulso con el poder de la mafia uribista sobre la tierra, no para devolverla a los campesinos despojados y desplazados quienes siguen siendo burlados, amenazados y asesinados por las
bandas paramilitares, sino para entregarla completamente a la “inversión” y la “agricultura empresarial” de la burguesía, los terratenientes y los imperialistas, esto es, al dominio del capitalismo en el campo, en la agricultura y la ganadería, en las petroleras y la minería.

La bulla del Gobierno con la “defensa del sindicalismo” ha sido propaganda falsa pagada, para encubrir el desconocimiento de los sindicatos y sus peticiones, ocultar el régimen carcelario en las fábricas, disimular la “tercerización” bajo nuevas formas de “cooperativas de trabajo asociado”, disfrazar la persecución sindical y la destrucción de los nuevos sindicatos mediante despidos, amenazas,
asesinatos y desaparición de sindicalistas. Y todo, con el apoyo y complacencia de las camarillas dirigentes de las centrales sindicales, cuyo destemplado discurso sobre un “paro nacional”, ya no puede ocultar su compromiso con el Estado reaccionario, con el Gobierno de Santos y con los explotadores capitalistas. Los obreros deben saber que para los capitalistas y sus representantes políticos, la fuerza de trabajo de los proletarios, sólo les interesa en calidad de mercancía especial que al explotarla incrementa el capital; más allá de eso, todos sus discursos son simples prédicas hipócritas para hermosear el gran negocio de la explotación asalariada.

La clase obrera necesita Reestructurar su Movimiento Sindical para que en vez de interceder por los capitalistas, defienda con la lucha los intereses de los obreros; para que en vez de hacerle propaganda a un “capitalismo más humano”, sirva y se comprometa con la lucha revolucionaria del movimiento obrero para exterminar el régimen de la esclavitud asalariada. La verdadera política de Reestructuración del Movimiento Sindical, se abre paso en la práctica y desde la base obrera. La lucha por la independencia de clase, los métodos revolucionarios de dirección y de trabajo, el aprecio por la educación, movilización y poder decisorio de las bases, vienen ganando simpatía y apoyo entre los obreros, incluidos los llamados temporales”, entre los obreros más superexplotados, quienes por su cuenta y con algunas ideas de conciencia de clase, se han atrevido a tomar en sus propias manos los destinos del movimiento sindical y de su lucha.
La “paz” del Gobierno de Santos en contubernio con las guerrillas, es un engaño para el pueblo, pues no va más allá de un acuerdo económico y político entre sus enemigos sobre la forma de apoyar el desarrollo del capitalismo en el campo, que ni siquiera pone fin a la guerra por la renta extraordinaria de la tierra en el negocio de la coca, la palma africana, la minería, el petróleo, y mucho menos, resuelve el problema de la explotación asalariada y la dictadura de los capitalistas, los grandes y verdaderos problemas del pueblo colombiano, cuya solución no tiene más camino que la guerra revolucionaria de las masas contra sus opresores y explotadores. Contrario a la “unidad nacional”, bajo el Gobierno de Santos se han agravado las contradicciones interburguesas, las contradicciones entre los enemigos del pueblo, que los dividen y debilitan, en favor de las luchas del proletariado y del pueblo en general.

¡Ni el Estado, ni los politiqueros! ¡Sólo el pueblo salva al pueblo!

La confluencia en el tiempo de la poderosa huelga política cafetera, la huelga de los transportadores, el paro cívico en Arauca, las huelgas obreras en El Cerrejón y la Universidad Nacional, las persistentes asonadas y otras muchas, pequeñas y dispersas luchas, muestran en la práctica que el pueblo colombiano rechaza el camino politiquero para resolver sus problemas, y ha ganado confianza en las vías de hecho, por las cuales ya obtiene victorias.
Las diversas formas de la lucha directa de las masas se entrecruzan, tienden a juntarse y reforzarse, pero todavía de manera espontánea, urgiendo la acción de los comunistas y revolucionarios, para elevar la conciencia de las masas sobre la necesidad de unir en una sola lucha, una sola plataforma y una sola organización, sus diversas huelgas políticas y económicas, manifestaciones y protestas, bloqueos y asonadas, hacia la generalización de una gran Huelga Política de Masas. Y lo más importante, elevar la consciencia sobre la necesidad de la revolución, pues no basta conquistar las reivindicaciones de la Plataforma táctica inmediata; esa es apenas un respiro, una escuela, una forma de acumulación y organización de fuerzas, para avanzar a la lucha definitiva que suprima de raíz los males y sufrimientos del pueblo colombiano, cuya causa está hoy en las relaciones de producción capitalistas, basadas en la propiedad privada sobre los medios de producción y la explotación asalariada.
Por otra parte, en medio de la gran disgregación y desprestigio del oportunismo, dividido y fraccionado en el Polo, desde el reformismo liberal llega en auxilio del Gobierno y su acuerdo de paz con las guerrillas, el partido popular Marcha Patriótica cabalgando en las capas pobres de la población sobre todo del campo y las zonas de guerra, hablando de movilización y lucha masas, pero no en la dirección que lleva la lucha de clases hacia la Huelga Política de Masas, sino en contravía, hacia el camino electorero, por donde muy probablemente terminarán engatusando a sus seguidores con el apoyo a la reelección de Santos contra la mafia uribista, ocultando que ambos, Santos y Uribe, son jefes políticos de los explotadores y sanguinarios verdugos de los trabajadores. Es obligación de los revolucionarios y comunistas, trabajar por acercar a las bases campesinas engañadas y decepcionadas por las guerrillas, llevándoles las ideas del proletariado revolucionario, el programa socialista, la estrategia y la táctica revolucionarias, en la perspectiva de reorganizar el movimiento campesino, que en alianza con los obreros, será la fuerza principal de la insurrección, de la Revolución Socialista y del nuevo Estado de Dictadura del Proletariado.

Finalmente, la tarea central de los comunistas se concreta hoy en avanzar en la preparación del Congreso de un verdadero Partido del Proletariado, lo cual exige afianzar la vinculación a las masas y a la clase obrera, extender y profundizar la influencia organizada en las clases revolucionarias, consolidar la victoria del Programa Socialista y la Táctica revolucionaria, fortalecer la prensa comunista como andamio de la construcción de ese Partido y herramienta principal de todo el trabajo político, consolidar y extender la organización de los comunistas, luchar por la unidad de los marxistas leninistas maoístas tanto del país, como en el Movimiento Comunista Internacional, unidad que implica la derrota ideológica y política del nuevo revisionismo que hoy levanta banderas antirevisionistas para combatir y falsear el Marxismo Leninismo Maoísmo.

¡El capitalismo está en crisis! ¡Viva el Socialismo y el Comunismo!
¡Abajo el podrido Estado burgués! ¡Viva el futuro Estado de los obreros y campesinos!
Contra el Gobierno de Santos y por la Revolución Socialista:
¡Avanzar en la generalización de las Huelgas Políticas de Masas!
Unión Obrera Comunista (Marxista Leninista Maoísta)
Colombia, Primero de Mayo 2013

jueves, 2 de agosto de 2012

PCE Sol Rojo: A PROPÓSITO DE LA VISITA DE KIRAN A CHINA

Excelente pronunciamiento de los camaradas del PCE sol rojo de Ecuador, que analiza de conjunto la posicion de la llamada "linea roja" de kiran, y de como sus actuaciones recientes no ayudan a retomar el camino de la revolucion en Nepal.


Durante estos últimos meses hemos podido observar como la mal llamada “línea roja” en el Nepal va sufriendo un reordenamiento dramático que lo alinea a la cola del revisionismo de Prachanda y de la nueva estructura democrático-burguesa que sigue manteniendo el mismo fundamento de clase que existía antes del inicio de la Guerra Popular en 1996.

Los mensajes que han venido remitiendo al proletariado, pueblo del Nepal y al MCI, en primera instancia como ex combatientes y posteriormente como Partido: Partido Comunista del Nepal-Maoísta, lejos están de la decidida ruptura que debe presentarse con el viejo estado burgués-terrateniente, por el contrario, poco a poco se van delineando como un aparejo democrático (burgués) de oposición al régimen gubernamental que ensaya legitimar la democracia burguesa como escenario de lucha para el pueblo del Nepal. Es decir, el comportamiento político e ideológico de la “línea roja” está totalmente ajeno al correcto manejo de las contradicciones antagónicas que tiene el pueblo con el viejo Estado, manifestación que implica desdeñar de la democracia burguesa, fomentar la reconstrucción del Partido bajo los preceptos del marxismo-leninismo-maoísmo cuyo eje central es la Guerra Popular con la tarea de destrucción del viejo Poder y construcción del Nuevo Poder, expresión de la dictadura conjunta de obreros y campesinos.

La creación por parte de la falsa “línea roja” de un “Tercer Frente” compuesto por 12 organizaciones que luchen por la “Soberanía Nacional y por una Constitución que esté al servicio del pueblo” muestran al MCI la decisión de éstos revisionistas por apuntalar o consolidar en el seno de las relaciones de producción semi feudales y semi coloniales la patraña revisionista de Prachanda abonando con temas y tareas subjetivas que operan básicamente en el campo de la superestructura estatal y que en nada se reorientan a los preceptos o programa de lucha esgrimidos en 1996 cuando se dio inicio a la Guerra Popular. Es decir, se facultan para sí un Frente que no cumple con la línea política del Partido Comunista pertrechado con la ideología correcta y que debe ser el espacio donde se materializa la alianza obrero-campesino-burguesía nacional y donde se brega por la construcción del Nuevo Poder bajo dirección proletaria, relegando este instrumento a una mera expresión de lucha “legal” por “la soberanía y la Constitución”, es decir eructos reformistas y revisionistas manifiestos de manera abierta y tajante.


Es dentro de ese contexto servil y cómplice con la democracia prachandista que Kiran, representante del PCN-M realiza una visita oficial a China con la finalidad de buscar apoyo para contrarrestar –a decir de él- las pretensiones de la India de fomentar su intromisión en el Nepal.


Absolutamente nada justifica este y otros tantos hechos emprendidos por el PCN-M que desdicen de manera categórica de su condición de maoístas, por el contrario desnudan su condición de oportunistas, fomentan las tesis de amparo en el imperialismo Chino que a la luz de los marxistas tiene el mismo efecto que con cualquier otro imperialismo, además de consolidar las posiciones revisionistas del Nepal en el escenario del revisionismo internacional.


“El oportunista, por su misma naturaleza, esquiva siempre plantear los problemas de un modo preciso, definido, busca la resultante, se arrastra como una culebra entre puntos de vista que se excluyen mutuamente, esforzándose por ´estar de acuerdo´ con uno y otro, reduciendo sus discrepancias a pequeñas enmiendas, a dudas, a buenos deseos inocentes..”


Lenin.


Tanto las declaraciones de los camaradas del Colectivo Odio de Clase como de Futuro Luminoso tienen los suficientes argumentos de clase para desenmascarar el servil propósito de quienes se dicen enarbolar las banderas de la Revolución Democrática de Nuevo Tipo (ND) en e Nepal.

Nuestro Partido: PCE-SR, saluda y respalda las declaraciones de los camaradas de Odio de Clase, ODC y Futuro Luminoso por considerarlas oportunas, combativas y portadoras de absoluta objetividad, a la vez rechazamos la posición de los camaradas de Dazibao Rojo cuyos fundamentos son incoherentes con los más elementales principios del marxismo-leninismo-maoísmo al avalar no solo las diatribas ideológicas del PCN-M y de la falsa “línea roja”, sino también el conciliábulo revisionista en China.

De manera equivocada los camaradas de Dazibao Rojo tratan de buscar fundamento en el camarada Stalin y el P. Mao al cometido de Kiran en China sin entender que cualquier posición que asumieron los camaradas Stalin y el Presidente Mao lo hicieron sobre una base concreta y de clase: la dictadura del proletariado en la URSS y la dictadura conjunta obrero-campesina y posteriormente a la Gran Revolución Cultural como dictadura del proletariado en la China, aspecto que los camaradas “pasan por alto” en la medida de que la visita de Kiran a China tiene como cimiento la dictadura burgués-terrateniente en el Nepal reestructurada por el revisionismo de Prachanda, simplificando el quehacer del dirigente revisionista (Kiran) a una mera expresión de lucha pequeño burguesa contra el “imperialismo” indio y la descarada entrega o servilismo al imperialismo chino.

Es importante recordar a los camaradas de Dazibao Rojo que solo la Revolución de Nueva Democracia (traicionada por Prachanda y sus cómplices) puede cumplir con las tareas de Liberación Nacional adjuntas a la destrucción de la semi feudalidad y del capitalismo burocrático, tareas que no pueden ser escindidas una de otra, ya que hacerlo refleja únicamente las desviaciones oportunistas preñadas de ideología burguesa.

Nosotros coincidimos de manera decidida con los camaradas de Dazibao Rojo en la necesidad de apuntalar esfuerzos e internacionalismo proletario con cualquier manifestación que se pronuncie y bregue por retomar los fueros de la Revolución de Nueva Democracia en el Nepal. No hay duda de la coincidencia, sin embargo esa conjunción se ve contundentemente quebrantada cuando los camaradas de manera precipitada y muy por fuera del contexto ideológico de la clase apoyan una corriente que termina por fortalecer si no a Prachanda y su pútrido revisionismo, la legitimidad de la dictadura burgués-terrateniente y su instrumentación democrático-constitucionalista que ha sabido capitalizar para sí los alcances de la Guerra Popular readaptándolos a los requerimientos de la necesaria reforma estatal que demanda el imperialismo y sus aliados por conjurar fundamentalmente la Guerra Popular y sus verdaderos objetivos.

Nuestro partido ha trazado ya una línea divisoria entre nosotros y el revisionismo de Prachanda, Avakián y otros. Es una línea insalvable donde a nuestro criterio media también la necesidad de confrontarlos no solo en el plano de la lucha política sin derramamiento de sangre (teórica) sino de imprimir comportamientos cruentos y determinantes. Esa es una necesidad dialéctica que ya supo ejemplificarnos de manera histórica el P. Mao, los camaradas del PCP, de la India, etc. Las contradicciones con el revisionismo tienen carácter antagónico, irreconciliable y deben tratárselas de la misma manera cómo debemos tratar los antagonismos con el imperialismo, la gran burguesía, los grandes terratenientes que en definitiva son agentes de la misma colina.

No obstante también tenemos claro que la lucha contra el centrismo no tiene todavía las mismas características que se le imprime a la lucha contra el revisionismo, pues estamos conscientes que aún dichas contradicciones (con el centrismo) pueden ser dirimidas dentro de la lucha ideológica en el seno del pueblo. Lucha que debe ser plena, definida, precisa, bien posicionada ideológicamente, frontal y constructiva, no devaluada a una condición del simple debate, sino elevada a lucha ideológica en condiciones que nos permitan además de fortalecer el MCI, dar paso a un nuevo reordenamiento político ante la bancarrota del MRI, aplastar cualquier desviación que pueda servir de apoyo al revisionismo que permanentemente se reformula estrategias y facetas como sucede hasta ahora con el actual PCM Maoísta y su dirección en el Nepal. Es en esa medida que consideramos importante persistir en la lucha ideológica con quienes avalan la falsa “línea roja” en Nepal como una alternativa viable y convincente ideológicamente en el pro-seguir de la Revolución de Nueva Democracia en el Nepal, aspecto que en nada nos exime de apoyar militantemente cualquier manifestación cierta que verdaderamente bregue por los certeros objetivos del proletariado y pueblo del Nepal.

Dentro de este contexto nos permitimos hacer un llamado a los camaradas de Dazibao Rojo a observar de mejor manera las condiciones en las que se desenvuelve la lucha de clases en el Nepal, el rol del revisionismo y el peligro que conlleva a la unidad de principios del MCI las posiciones centristas que a decir de nuestro Partido son el umbral al revisionismo.

Mientras la condena a Prachanda que ejercita el PCN-M se queda anidada en el seno del sistema de gobierno y no se direccione de manera resuelta al sistema de estado y vuelva sobre los fueros de la Revolución de Nueva Democracia nada se habrá hecho en el Nepal y la tarea se manifiesta aún pendiente para que el proletariado que con correcta dirección ideológica asuma la responsabilidad en el escenario y condiciones apropiadas, mientras tanto para Prachanda y sus acólitos nuestro profundo odio de clase, para el centrismo, nuestra franca lucha ideológica manifiesta en el documento conjunto convertido en una poderosa arma de lucha de mayor trascendencia histórica después de la bancarrota del revisionismo y del MRI: ¡LA UNIDAD INTERNACIONAL DE LOS COMUNISTAS EXIGE LA DERROTA DEL REVISIONISMO Y DEL CENTRISMO!


EL COMBATE AL REVISIONISMO ES UNA NECESIDAD IMPOSTERGABLE, INEVITABLE Y CONTUNDENTE


LA LUCHA CONTRA EL IMPERIALISMO Y CUALQUIERA DE SUS MANIFESTACIONES NO PUEDE ESTAR DESLINDADA DE LA LUCHA CONTRA LA SEMI FEUDALIDAD Y EL CAPITALISMO BUROCRÁTICO



SI NO LUCHAMOS POR EL PODER, NADA HEMOS HECHO


BREGAR INCANSABLEMENTE POR LA UNIDAD DE PRINCIPIOS EN EL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL


¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, FILIPINAS, TURQUÍA Y PERÚ!
 


jueves, 9 de febrero de 2012

Pronunciamiento del PC(ML) de Panamá sobre los sucesos acaecidos en Panamá

Apoyamos el justo pronunciamiento de nuestros Camaradas en Panama, en apoyo a las manifestaciones de la nacionalidad Ngabe-Buglé que ha desatado el apoyo de otros sectores del pueblo panameño a sus justas reivindicaciones de la tierra para el que la trabaja y no para el saqueo por parte de las empresas imperialistas.

Convertir la rebelion desorganizada y espontanea en lucha organizada, en contra del Estado panameño aliado y secuaz de la explotacion a las comunidades indigenas. 

Polemica Internacional MLM 

Sublevación nacional por salvaje represión contra la nacionalidad Ngabe-Buglé


Una gran indignación ha provocado en todo el país la salvaje represión policiaca, desatada por el gobierno fascista de Ricardo Martinelli, contra la nacionalidad Ngabe-Buglé ubicada centralmente en las provincias de Chiriquí, Veraguas y Bocas del Toro. Los cuales desde el día 31 de enero, a convocatoria de la Coordinadora de Lucha contra las hidroeléctricas y la minería –aquí hay que aclarar y remarcar que la misma nada tiene que ver con la Coordinadora de Lucha por la Vida y la Dignidad del Pueblo montada por la izquierda burguesa capitalina en función divisionista y electorera- se han ido concentrando en puntos estratégicos de la Carretera Interamericana con miras de realizar un cierre, como con antelación habían anunciado. Para el día 4, los cierres se hicieron efectivos, en San Félix y Remedios (Chiriquí) y Viguí (Veraguas). Así como en Bocas del Toro, dónde los heroicos obreros bananeros, en su mayoría ngabes, cerraron la calle que une Panamá con Costa Rica y otras calles cercando virtualmente a la capital provincial. Anunciando, asimismo, que esperarían en San Lorenzo el cumplimiento de la demostrada mentirosa promesa del arribo de los representantes del gobierno central. Este gobierno de terratenientes, comerciantes y especuladores de tierras, fascista por la ideología que impregna al Partido gobernante y, además, racista, prefirieron alargar el tiempo de dichos cierres para ganar tiempo y preparar sus planes de represión antiindíjena y anti campesina.



Mientras, entretanto, movilizaban a la massmierda a su servicio, y como siempre instrumentos conscientes de todos los gobiernos antipopulares anteriores, en una campaña mentirosa encaminada a desprestigiar al movimiento reivindicativo de los Ngabe-Buglé, confundir a la ciudadanía y predisponerla en contra dicha justa lucha. Se regó infamemente especies de su propia cosecha: dizque “secuestro de turistas”, “aterrorizamiento de humildes campesinos aledaños”, “millonarias pérdidas y daños a la economía nacional”, etc. No olvidando el recurrir al sambenito de todos los reaccionarios y fascistas de “la infiltración e comunistas y las izquierda”.



Montada la negra trama, dedicaronse todos los días siguientes a concentrar a los estamentos represivos de las Fuerzas Policiales –antimotines, control de multitud, las tropas fronterizas, agentes provocadores del Servicio de Seguridad del Estado, Corregidores de Policías y la movilización con antelación de personeros del Ministerio Público en función de castigo legal de las detenciones que se realizarían.

Así, arribados al día 4 de febrero, en preparación del desatamiento de la represión policíaca se corto el fluido eléctrico en toda la región, entre las 5 y 6 a.m. Iniciándose la acción represiva de la Nueva Guardia Nacional contra la masas indígena que vigilaba desprevenida las rudimentarias barricadas. Una Guardia Nacional armada hasta los dientes con armas de guerra, helicópteros, bombas lacrimógenas, balas de goma y viva, sorpresivamente, cayó inmisericordemente contra hombres, mujeres y niños. Causándoles decenas de heridos. Golpeados y desaparecidos y la muerte del dirigente indígena Jerónimo Rodríguez Tugri , muerto por un balazo en el pecho.



Hecho criminal, de claro carácter de terrorismo de Estado, que han provocado la indignación y la repulsa nacional. Luego de conocida la represión policíaca y la brutal violencia ejercida contra las masas indígenas, por toda la cordillera central ha cundido la rabia y se ha acrecido el espíritu de rebelión contra el régimen fascista martinellista. La rebelión, aún en formas de lucha no violenta, de resistencia pacífica, se ha extendido a todo lo largo de las provincias centrales e inclusive a la provincia capitalina de Panamá. Generalizándose los cierres de calles y avenidas, con duros enfrentamientos defensivos con piedras y palos, nuevas erecciones de barricadas. Y como el desanimo y la fatiga comienza a hacer presa de los gendarmes represores, se les agotan las reservas de bombas lacrimógenas y municiones, es de prever ante le acrecentar de la lucha de masas –no sólo ya indígenas, sino que se le han sumado obreros, estudiantes, profesores y la población-, el gobierno se vea forzado a recular y tener que recurrir a llamar a Un dialogo nacional para enfrentar la crisis e impedir que se convierta en una crisis política que le haga tambalear, quizás caer.



Ante una tal eventualidad, el que el movimiento de resistencia indígena logre poner en jaque al régimen fascista imperante, pero no consolidado aún, el empresariado y terratenientes han comenzado a dar muestras de inquietud y atemorizamiento. A apandillarse tras sus Organizaciones patronales, sus partidos políticos y las infaltable “sociedades civiles”podridas hasta el tuétano por su reaccionarismo semifeudal y su procapitalismo. Maniobran, tras las bambalinas del poder, el utilizamiento de puño de hierro contra los trabajadores y las masas indígenas en rebelión creciente. Hipócritamente claman: ¡Qué reine la paz y la armonía en la familia panameña! ¡Cese de la violencia! ¡Inmediata apertura de la Mesa de Diálogo! E inclusive demagógicamente dejan entrever su buena disposición a la convocatoria de la Constituyente, sea la paralela o ya sea la “originaria”. ¡Cuanta estulticia, cuanta hipocresía. Mientras, en realidad, en sus oscuros cenáculos maquinan nuevos planes antidemocráticos y represivos, fraguan golpe de Estado y el causarle una mayor sangría a nuestro pueblo.



Sueños canibalescos y sanguinarios tienen las clases gobernantes de este país. Ellas de siempre acostumbradas al uso desmedido y abuso de los bienes patrimoniales del vigente Estado oligárquico. Que ha hecho de la corrupción política, el cohecho y la coima institucionalizada, del robo descarado y cínico del erario una condición de vida y mando; de la intermediación comercial, financiera y especulativa, de capitales y la tierras, de las millonarias percepciones de comisiones productos de sus tratos y chanchullos con el Capital internacional (sea estadounidense, italiano, canadiense, coreano, ruso o chino), primero se echará en brazos de una nueva dictadura militar, ensangrecerá al país, masacrará a nuestro pueblo –que no le importa nada y siempre ha despreciado- y traicionará una vez a nuestra patria, antes que hacerle la menor concesión a las demandas y reivindicaciones populares, en general, y aquellas específicas de las nacionalidades originarias en particular.



Ningún compromiso sienten que tienen para con las masas originarias, sólo menosprecio, discriminación y maldad.



El odio de clase y el más infamante racismo antiindíjena le resuma por todos sus poros a estos descendientes de los conquistadores castellanos, aún hoy dominantes y gobernantes. Primero, por siglos, desde el mal llamado “descubrimiento” pasando por la conquista y la colonización les han declarado una guerra de exterminio, esclavizados y sometido a la más infamante e inhumana explotación social. Luego, con la República canalera y bananera, les han expulsado a las áreas montañosas más inhóspitas e improductivas del país. Pero, eso sí ricas en yacimientos cupríferos y auríferos, sobre las que han de morir de hambre y de enfermedades curables, sin poder utilizar las mismas para beneficiarse en su vida social, la recuperación su cultura y existencia nacionalitaria.



Reconozcan todos, si ya ahora, no es justo el que ellos se hayan rebelado contra esos esclavistas, reaccionarios y fascistas. También que, después de tanos siglos de humillación y opresión, pongan en remesón a todo el sistema de poder estatal y gubernamental desde su base económica y social. Hoy, la oligarquía luego de tantas décadas de burlas, engaños e incumplimiento de compromisos históricos adquiridos, en las más mínimas reivindicaciones y demandas de las masas de originarios –Ngabe-Buglé, Nasos, Bofotas, Bri-bris, Emberas y Tules-, los que en luchan han ido forjando conciencia de la propia nacionalidad y de sus derechos conculcados, sólo atinan a ver una amenaza a su espuria y feudal dominación económica, social, política y racial. Y, es nuestra conclusión, mientras más pronto ajustemos as cuentas mejor será.



¿Cuáles son esas demandas que, poniendo los pelos de punta a la oligarquía, a los vendepatrias y a los cometierras especuladores, los impulsa a responderlas con balas y violencia atrabiliaria y sanguinaria?



La nacionalidad Ngabe-Buglé, en particular, empujada por el hambre generalizada, el acrecentarse de su miseria física y su miseria social, así como también bajo la amenaza real de su muerte histórica y política como grupo nacional reclaman,



Su derecho de territorialidad, de su propiedad colectiva sobre las tierras ancestrales y en la cuales viven hoy;



El respeto de su cultura, costumbres y se le de status oficial a su lengua materna;

El cese inmediato y absoluto de todos los proyectos hidráulicos y de las concesiones mineras, negociadas a espaldas de los Ngabe-Buglé con las grandes compañías monopolistas extranjeras y con los dueños de capitales criollos las cuales dictan el desalojo y expulsión de las tierras de sus padres y abuelos;

El respeto a los derechos adquiridos en la delimitación de sus comarcas, a la autonomía territorial , al autogobierno por intermedios de sus propias autoridades comarcales y generales, a la autoadministración de sus asuntos económicos, sociales, jurídicos, políticos y culturales sin intervención, directa o indirecta, de las instituciones del poder central oligárquico.



Es una deuda histórica que tienen las clases gobernantes y las clases dominantes para con ellos. Es una deuda política que tienen los grupos de poder que pagar y satisfacer. Ya esa soga, de estirarse por 500 años, ha llegado a su último hilo de unión. Ya no da más. Ahora, aprovechando la ocasión de los presentes acontecimientos, la cumplen o la revolución parte la puerta.



Eso lo saben bien los explotadores y opresores de las masas indígenas, en su gran mayoría trabajadores en las haciendas y fincas de monopolios agricolas extranjeros, de terratenientes ganaderos, cafetaleros, Ingenios azucareros, bananeras, tomateras, etc. Para negarse a cumplir estas sentidas demandas y reivindicaciones de los Ngabe-Buglé, oligarcas, terratenientes y monopolistas ponen todas sus esperanzas en la capacidad represiva de la Nueva Guardia nacional y en los instrumentos políticos y jurídicos de la maquinaria de su Estado. Más allá, considerándola su más segura retaguardia estratégica, en la Administración estadounidense y en el ejército estadounidense y su capacidad de intervención armada en los asuntos internos de Panamá.



Pero, pese a todas las adversidades y fuerzas que trabajan contra esta justa sublevación indígena-popular, la lucha se extiende a más y nuevos sectores populares organizados. Movilizaciones y manifestaciones, piqueteos y choques con las fuerzas del “des-orden” público se han ido sucediendo cada día que pasa. Para atajar el estallido de la rebelión popular, ya previsible, el gobierno maniobra y busca contemporizar y aquietar el movimiento que amenaza escapar de los controles políticos y sindicales tradicionales y concertacionistas por vocación.



Así, mientras el movimiento ngabe-buglé y las Organizaciones populares latinas que se le suman luchan en las calles, los partidos burgueses de oposición ladinamente intentan pescar en río revuelto y aprovecharse del mismo para debilitar las bases del gobernante partido Cambio Democrático, del presidente Ricardo Martinelli.



Casando la ocasión, de que está sublevación espontánea de la población originaria y que el gobierno martinellista ha sido puesto contra las cuerdas, Michael Dohens, máximo jerarca del Partido Revolucionario Democrático (PRD), para echar agua a su molino ha señalado demagógicamente que “ un diálogo se puede restablecer de manera inmediata, si se retira el proyecto de ley minero, pero si éste se mantiene, continuará la discordia”. Concluyendo, de seguido, ““Entonces [Martinelli] está cosechando lo que sembró con sus mentiras”. Olvidando él, muy oportunamente, que la mentira tiene memoria débil.



Dado que ha sido su mismo Partido, en los diez años postinvasión yanqui en que ha sido gobierno, siempre utilizo la mentira del diálogo en daño de los Ngabe Buglé y como cobertura para su táctica represiva contra las masas indígenas, en general. Que fue el mismo gobierno PRD, entonces encabezado por el “Toro” Balladares, el que dio inicio a los proyectos hidroeléctricos, y, otorgado concesiones mineras a las transnacionales imperialistas y a los capitalistas del patio. Ello sin tomar en cuenta para nada los intereses y el sentir de los originarios de la región. Tan hipócrita y ruin mentiroso resulta ser él mismo y su Partido, como el que hoy crítica.



Por su parte, los panameñistas, tan corruptos y represores como el PRD, luego de haber sido largados de un puntapiés de las áreas gubernamentales, tampoco han dejado de derramar sus lagrimas de cocodrilos por las vejaciones a que somete, hoy, Martinelli, a las comunidades originarias. Pero, en los hechos, no mueven un dedo a favor de las demandas de los Ngabe-Buglé y por el que el señor presidente sea destituido y enjuiciado por sus violaciones a la Constitución Política de la República y por sus violencias represivas en daño de dicha comunidad.



En este corro de de perros e hienas, que conforman a los partidos burgueses del área oficial, no podían dejar de hacer parte las ratas mencheviques del Movimiento de Liberación Nacional-29 de noviembre y del frustrado partido en formación PAP de Beluche-Jované.



Los primeros, intentando presentarse como los auténticos amigos de la población Ngabe, movilizan sus innúmeras ONG y sus organizaciones globos para manifestar su solidaridad con la lucha en curso –aunque ciertamente el SUNTRACS, ha organizado y participados en piqueteos y movilizaciones-, pero, con un único fin oportunista y electorero. Dicen, por ejemplo, con una radicalidad fraseológica sin igual, Se trata de una prueba más de la,podredumbre moral a la que fueron arrastradas las instituciones del estado por los sucesivos gobiernos y los partidos tradicionales corruptos y ladrones (CD, PRD, Panameñistas, Molirena, Partido Popular,). Ya no hay salvación. O nos decidimos por barrer esta basura, luchar por una verdadera democracia o nos condenamos a vivir bajo un régimen autoritarioa merced de políticas que atentan contra los sectores populares y las capas medias y del continuo robo de las arcas y los recursos del Estado por estos clanes mafiosos que se turnan en el poder”.



Para luego poner en público, para vergüenza suya, sus maniobras sin principios. nos comprometemos a seguir impulsando la lucha y organización del pueblo,, sus reuniones de dirigentes y las falsas movilizaciones de sus Organizaciones globos, sólo están a engañar las masas indígenas y masas populares, desviarlas de su justa lucha y conducirlas a que estampen sus firmas en los libros de inscripción de dicho partido legal, pluriclasista y electorero. ¿Inocencia política de quinceañeras o cinismo y descaro de oportunistas redomados?



Que mal conocen a las masas de nuestro pueblo, a las masas de las nacionalidades originarias. Sacarlas, pues, de las calles, dónde luchan por sus derechos democráticos y nacionales centenariamente conculcados y negados, para conducirlas cual rebaño de pacíficas ovejas al matadero de todas sus esperanzas y ansias de libertad como son los procesos eleccionarios bajo el sistema oligárquico de poder. ¿A cambio de qué? De promesas que ellos, si llegasen al gobierno luego de unas purísimas elecciones harían un gobierno de “decentes”y, desde allí, limpiarían de “corruptos y “mafiosos” al Estado oligárquico-fascistas. Fantasía y demagogia.



En cuanto al PAP, el otro partido aspirante a la legalidad de la pequeño burguesía reformista y menchevique, por boca de su dirigente sabemos del porque su aspiración de encaramarse en el movimiento de los sublevados indígenas. Estos, también, con un lenguaje ultraizquierdista histriónico y falaz, vienen a decir poco más o menos lo siguiente: “Como Martinelli y los intereses capitalistas que defiende no cumplirán por las buenas con los mínimos derechos que la legislación establece, está demostrado, debemos seguir movilizados en solidaridad con la lucha del pueblo Ngabe-Buglé, hasta imponer un gobierno popular en el que se respete la vida humana y la naturaleza”.



Tras las frases radicales, hecha también para las tribunas y en búsqueda de votos, dejan ver apenas escondidas todo el espíritu economicista, reformista y el humanitarismo burgués más plato que la impregna. “Mínimos derechos que la legislación establece”, “movilizados en solidaridad” e “imponer un gobierno popular” que “respete la vida humana y la naturaleza”. Todo ello no demuestra la aridez política de nuestra intelectualidad democrático-burguesa, su apego al legalismo burgués y a la palabra huera. Es la peor manera de ocultar su socialreformismo y oportunismo electorero.



Los comunistas (marxista-leninistas) de Panamá convocamos a nuestro pueblo trabajador, en su múltiple componente clasista y nacionalitario, ha rechazar firmemente estos cantos de sirena dirigidos a desviarles de la justa senda de la lucha democrática contra el orden y la violencia reaccionaria de las clases explotadoras y opresoras, hoy representada por el gobierno fascista de Ricardo Martinelli. A seguir impulsando está sublevación nacional, espontánea y desorganizada, de los pueblos indígenas y mancomunando esfuerzos, unidad y organización convertirla en rebelión popular contra todo el sistema económico y político oligárquico y fascista. Esto es, a que tomen conciencia de que esta sublevación, para no diluya o quede aprisionada en el cepo de la mesa de diálogo, de la concertación, del pacifismo, el legalismo y el vulgar electoralismo, y cumpla sus real y único cometido deberá escoger el camino de la radicalización de la lucha hasta alcanzar su etapa más consecuente y necesaria, la revolución política y social, en revolución popular-democrática de nuevo tipo.



En fin, los llamamos a escoger le camino de la ampliación y profundización de la lucha de clases contra la burguesía burocrática, los grandes comerciantes, los banqueros y los terratenientes –tomando en cuenta que el más grande terrateniente y especulador de tierra, agente comercial interno de los monopolios agrícolas y mineros resulta ser el Estado oligárquico-burgués imperante-, y en el transcurso de la misma aprender y prepararse a responder con la violencia revolucionaria organizada del pueblo a la violencia reaccionaria y genocida del gobierno Martinelli su gestor.



¡Que la chispa de la sublevación de las masas indígenas, en particular de aquellas Ngabe-Bugle, incendie los campos de todo el país!

¡Que la llama de la rebelión de todo el pueblo de Panamá consuma a todo el edificio de la dictadura oligárquica-fascista!

¡Pueblo panameño de pie, por la libertad nacional, por la libertad política y por la libertad social de todos los explotados!


Partido Comunista (Marxista-Leninista)

de Panamá.

5 de enero de 2012